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Tres razones por las que prefiero Twitter a Google+

Tweet de Fernando Polo
Un tweet reciente de @abladias

Como decía Fernando Polo en su tweet, Google+ está de moda en todo el “mundillo geek“: después de varios intentos (Orkut, Buzz), parece que Google ha conseguido lanzar un producto bueno y que está conseguido suficiente “tracción” (como dicen en EE.UU.) con un fuerte crecimiento de los usuarios activos.

El interfaz de Google+ está muy cuidado y el concepto de los diferentes “círculos” de tus relaciones funciona bien. Sin embargo, hay tres razones por las que Twitter me sigue resultando más útil:

  1. El límite de 140 caracteres de Twitter me permite “escanear” la información mucho más rápido.
    Un vistazo a mi timeline de Twitter es información en estado puro. Mi Google+, por el contrario, incluye un popurrí de entradas más o menos largas, comentarios, vídeos, fotos… y el resultado final es que tengo mucha menos información por pixel. Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis un pantallazo de ejemplo: en el espacio en que en Twitter puedo ver 8 entradas diferentes en Google+ solo veo 2 (el resto son previsualizaciones y comentarios)

    Twitter vs Google+
    Twitter vs Google+ (clic para ampliar)
  2. Aplicaciones para móvil.
    Twitter ha sido una de las primeras aplicaciones que prefiero utilizar en el móvil en lugar de en el ordenador. El formato de 140 caracteres es tan compacto que se adapta a la perfección a una pantalla pequeña y el scroll táctil de los dispositivos tipo iPhone es el complemento perfecto. La versión móvil de Google+ es buena, pero no puede competir con una aplicación nativa. Supongo que esto es algo que Google resolverá dentro de poco.

    Twitter for iPhone vs Google+ móvil
    Twitter for iPhone vs Google+ móvil (clic para ampliar)
  3. Twitter se adapta mucho mejor a la “lectura en dos tiempos”.
    Desde hace ya bastante, siempre consumo el contenido online “en dos tiempos”: a lo largo del día voy seleccionando (o “pre-filtrando”) contenido que parece interesante pero que no leo en ese momento, sino que almaceno en Instapaper para poder leerlo por la tarde cuando tengo un rato tranquilo. Twitter encaja perfectamente en esta filosofía, mientras que Google+ parace diseñado para pasar mucho más tiempo directamente en el site.

En Twitter, el límite de caracteres puede parecer una gran limitación, pero está teniendo como resultado una estupenda simplicidad. En cualquier caso, Google+ tiene muy buena pinta y me alegro de que haya por fin una alternativa seria a Facebook: solo espero que no sea invadido por granjas, cervezas virtuales y marcas amistosas ;-)

Actuallización: Como bien mencionan oria y Fernando en los comentarios, sí que existe una aplicación de Google+ para Android que está recibiendo muy buenas valoraciones. Los usuarios de iPhone tendemos a pensar que no existe ningún otro dispositivo móvil en el mundo :-)

Por qué seguir a centenares de usuarios en Twitter

Robert Scoble's following countDe vez en cuando alguien me dice que no sigue a más de X personas en Twitter porque si lo hiciera no podría leer todo lo que publican. Me parece estupendo porque una de las cosas buenas de Twitter es que cada uno lo utiliza como le da la gana.

Yo, sin embargo, sigo a más de 600 usuarios. Lo hago porque no me preocupa en absoluto no leer todo lo que publican: lo que busco es encontrar contenido interesante cada vez que entro en Twitter. Continuamente añado “a prueba” usuarios que llaman mi atención y voy “haciendo limpieza” de usuarios que no están publicando acerca de los temas que me interesan. También hay que tener en cuenta que no todos twittean regularmente, con lo que seguir a tropecientos usuarios no significa que cada día haya nuevos tweets de todos ellos.

Al margen de mi caso, hay varios motivos por los que alguien puede seguir incluso a miles de usuarios:

  • Aunque una de las mejores características de Twitter es que no exige reciprocidad, hay gente que formalmente sigue a quienes le siguen por cortesía. Digo “formalmente” porque en la práctica solo leen habitualmente los tweets de un grupo mucho más reducido de usuarios: es fácil hacerlo con herramientas como las listas de Twitter.
  • Para las marcas que utilizan Twitter en sus estrategias de social media, seguir a muchos usuarios es una forma natural de darse a conocer y un gesto hacia quienes interactúan con ellas. Esto último es aplicable tanto a empresas  como a personalidades del mundillo online (por ejemplo Jeremiah Owyang).
  • Y por último están los profesionales del auto-following, que utilizan herramientas como éstas simplemente para poder decir que tienen miles de seguidores… cuyos tweets ni leen ni quieren leer.

Al margen de estos casos algo especiales, cada cual tiene su propio planteamiento sobre a cuántos usuarios seguir: ¿cuál es es el tuyo?

El problema de los periódicos para iPad

Mi amigo Gustavo Entrala me ha estado enseñando hoy “en directo” The Daily, el nuevo periódico creado especialmente para el iPad por News Corporation:

El diseño de The Daily está muy cuidado y muy adaptado al iPad y, sin embargo, según lo iba ojeando tenía la extraña sensación de que algo no iba bien. Después de darle unas cuantas vueltas, me he dado cuenta de lo que era: hoy he vuelto a tener la sensación de desperdicio. Me explico:

¿Habéis estado suscritos alguna vez a alguna revista? Yo sí, y siempre he acabado dándome de baja porque no tenía tiempo para leer más que un par de artículos de cada número y acababa viendo la suscripción como una forma absurda de acumular papel. Luego llegaron Internet, los feeds RSS y Twitter y conseguí poder “seguir” a muchos medios y autores pero sin la sensación de desperdicio. Por mi Twitter pasan, por ejemplo, decenas de artículos de The Economist; sólo veo pasar algunos de ellos y sólo hago clic en unos pocos, pero me siento perfectamente cómodo porque no acumulo todo lo que no leo: simplemente pasa sin más.

El problema de los periódicos descargables como The Daily es que vuelven al modelo de acumulación: cada día acumulas decenas de artículos de los que sólo podrás leer unos pocos. A mí me parece una vuelta atrás.

Un caso diferente es el de las versiones para iPad de revistas como Wired en las que compras individualmente cada número: no acumulas más de lo que puedes leer y, al tratarse de contenidos más atemporales, no importa si tardas una semana o un mes en leer la revista.

¿Qué opináis? ¿Os gusta el modelo de suscripción a periódicos descargables?

Los comentadores offline

La escala de la participación de Forrester explica muy bien cómo el fenómeno de los contenidos generados por los usuarios es algo diferente de lo que podríamos imaginar. En España, por ejemplo (de acuerdo con los datos de 2009), sólo un 15% de los usuarios son “creadores”. Sin embargo, un 56% son “observadores” que leen los blogs, ven los videos o siguen los tweets de ese aún reducido grupo de creadores. Puedes jugar con los datos aquí:

La conclusión de los datos para España es que, en tu próxima iniciativa relacionada con la web social, no te vas a encontrar con millones de usuarios subiendo videos o escribiendo artículos sobre sus experiencias: serán solo unos miles, pero influirán en un número de usuarios unas tres veces mayor.

Aunque es útil para acotar expectativas, el modelo de Forrester tiene una limitación importante: analiza únicamente el comportamiento online. La realidad es que no existe un muro entre lo que hacemos on y off: comentamos en persona lo que hemos leído en Internet o publicamos en Internet acerca de lo que hemos vivido lejos de la pantalla y el teclado.

En mi caso particular, me ocurre frecuentemente que personas que jamás han dejado un comentario en el blog me comentan en persona que tal o cuál entrada les ha gustado.

¿Cuántos son estos “comentadores offline”? No lo sé, pero tengo claro que necesitamos avanzar en la medición de la influencia de Internet en todos los ámbitos, y no sólo el del comportamiento online: no hacerlo sería el equivalente a medir la efectividad de la publicidad en TV sobre los consumidores sólo cuando están en el sofá y no cuando están en Mercadona o Carrefour eligiendo qué detergente comprar.

¿Tienes alguna experiencia con los comentadores offline? ¿Tal vez eres unos de ellos?… aunque, si lo eres, me temo que no lo sabré hasta que nos veamos en persona ;-)

El sistema operativo móvil ideal

Hace unos día estuve en Nueva York en el evento The 99%. Allí conocí a Eric Lin, Online Communications Manager de HTC (la empresa taiwanesa que fabrica, entre muchos otros dispositivos, el Nexus One de Google). Eric me estuvo enseñando su último teléfono, el Droid Incredible (pongo las fotos de la maqueta porque se ven mejor):

El dispositivo está realmente bien. Seguramente sea un teléfono mejor que el iPhone y, entre otras cosas, tiene una cámara con flash que da mil vueltas a la que monta Apple. La única pena es que el sistema operativo no sea el iPhone OS: a pesar de lo molesto que es a veces vivir en un mundo controlado por Apple, la experiencia de uso sigue siendo la mejor.

Mi conclusión: el sistema operativo móvil ideal es el que resultaría si Android plagiara “sin piedad” el interfaz del iPhone OS:

Si Android plagiara el iPhone OS

La innovación en cadena

Solemos imaginar la innovación como una gran idea que parece surgir de la nada, de la mente genial de alguien que ve el mundo de forma distinta a los demás. Pero, en mayor o menor medida, la innovación se basa en utilizar de forma distinta una serie de piezas que ya estaban ahí. Con esto no pretendo quitar ningún mérito al innovador, sino todo lo contrario: es muy difícil imaginar nuevas combinaciones de piezas porque nuestros cerebros son vagos (o eficientes, según como se mire) y se acostumbran a los usos habituales de todo lo que conocemos.

Existen ejemplos de  innovación aislados que parecen no tener repercusión más allá del problema que resuelven. Sin embargo, hay innovaciones que tienen un impacto espectacular porque crean nuevas piezas sobre las que muchos otros pueden a su vez innovar: es lo que podríamos llamar “la innovación en cadena”.

En el mundo de las tecnologías de la información, la forma más frecuente de ese segundo tipo de innovación es la plataforma: un avance tecnológico que pone a disposición de los programadores nuevas piezas que les permiten hacer realidad sus ideas de forma más fácil. Las buenas plataformas bajan tremendamente las barreras de entrada para la innovación, especialmente si el coste de acceso para el desarrollador es bajo y todo lo necesario para ponerse a trabajar está disponible a través de Internet: es el caso de las aplicaciones para iPhone/iPad y Android, que se están convirtiendo en verdaderos focos de la innovación.

Como más vale un video que mil palabras, aquí tenéis una de esas miles de aplicaciones:

Otra plataforma que puede desatar una ola de innovación es lo que Tim O’Reilly llama “government 2.0“: si el estado pone a disposición del público las ingentes cantidades de datos que almacena, las posibilidades de crear aplicaciones útiles basadas en esos datos pueden ser infinitas. Un ejemplo es EveryBlock, que empezó dando información acerca de la criminalidad en diferentes zonas de Chicago y hoy ofrece todo tipo de información local para cada vecindario, extraída tanto de bases de datos gubernamentales como de otras fuentes.

En España, buenas inciativas como el Desafío AbreDatos pretenden extender tambien este concepto del “estado como plataforma”.

¿Se os ocurren otras plataformas que puedan generar un efecto de innovación en cadena en los próximos años?

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¿Dónde está la innovación?
El nuevo marketing de proximidad
Video: geolocalización y marketing de proximidad

Video: geolocalización y marketing de proximidad

Hace unos meses escribí un post acerca del nuevo marketing de proximidad. Lo que entonces era una tendencia incipiente se está consolidando rápidamente. Aplicaciones como Foursquare y Gowalla han sido el centro de atención en South by Southwest, el festival de la industria digital que hace que los “geeks” de las dos costas de EE.UU. peregrinen a Austin, en Texas, una vez al año.

Pero ¿quién tiene tiempo de probar todas estas nuevas aplicaciones? En Honest&Smart hemos decidido ponértelo fácil y aquí tienes todo lo que necesitas saber, contado en poco más de tres minutos (recomiendo verlo a pantalla completa):

Tenemos más videos “en el horno”, así que nos interesa muchísimo conocer vuestras opiniones: ¿Qué os ha parecido? ¿Qué podemos mejorar?

¡Gracias!
 
Nota:
Quienes habéis seguido
el nacimiento del proyecto, os preguntaréis: ¿qué pasa con la web? Lo cierto es que hemos tenido tanto trabajo desde el día 1 que nos ha costado mucho reservar tiempo para nuestro propio marketing, pero la web está ya casi lista y la publicaremos a la vuelta de Semana Santa. Si quieres que te avisemos, déjanos tu email.

El nuevo marketing de proximidad

Puede que los hombres-anuncio como éste tengan los días contados.

Hombre anuncio (foto de Heart Industry)
Hombre anuncio (foto de Heart Industry)

Y lo mismo ocurre con todos esos folletos que te ofrecen el mejor menú del día o rebajas en piercing y tatuajes.

Los responsables no son ni las operadoras de telecomunicaciones (llevamos años oyendo hablar de la publicidad geolocalizada al detectar dónde está tu móvil, pero ¿alguien la ha visto?) ni las campañas Bluetooth (que dependen de una infraestructura que hay que instalar ad-hoc en cada ubicación y utilizan una tecnología poco amigable) sino, una vez más, una aplicación para iPhone: foursquare.

¿Qué aporta foursquare?:

  • En primer lugar, lo curioso es que foursquare no utiliza una compleja tecnología de geolocalización, sino que se basa en que cada usuario diga dónde está (hacer “check-in” en jerga de foursquare). Lo interesante de esta mecánica es que “dónde estás” ya no es un cruce de coordenadas en un mapa, sino algo del tipo de “el restaurante Friday’s en la Esquina del Bernabéu”: desde un pusto de vista social, es una información mucho más rica que la simple geolocalización
  • ¿Por qué va alguien a decir dónde está? Parecería absurdo si no fuera por el éxito que ha tenido el “qué estás haciendo” de Twitter: decir dónde estás te permite saber cuáles de tus amigos están cerca (y a la inversa); además, permite identificar qué sitios son los más populares. Foursquare añade además un incentivo para animar a los usuarios a decir dónde están: cada vez que haces un “check-in”, obtienes puntos (incluyendo puntos extra si, por ejemplo, “descubres” un nuevo sitio). Quien más puntos tiene para un lugar en concreto, es identificado públicamente como “the mayor” (algo así como “el amo del lugar” :-) ). Para quienes no tienen mucha experiencia en marketing online puede resultar sorprendentemente, pero sencillas muestras de reconocimiento público como ésta tienen un gran éxito en el fomento de la participación

¿Qué tiene que ver esto con el hombre anuncio de la foto? Pues bien, foursquare ya ha lanzado un modelo publicitario que permite fidelizar a tus clientes a través de promociones especiales, tanto si están en tu local…

foursquare: oferta en el local
foursquare: oferta en el local

… como si están en algún otro lugar cercano:

foursquare: oferta cerca de aquí
foursquare: oferta cerca de aquí

En un principio el foco está en la fidelización pero, ¿por qué no promocionar también lugares cercanos que aún no conoces?

Foursquare está extendiéndose muy rápidamente: empezaron por grandes ciudades en EE.UU., pero ya han salido también en Londres y Amsterdam. Para quienes estén ansiosos por probarlo, se puede “votar” para que se incluya una nueva ciudad. ¿Qué os parece?

Encuesta: ¿Cómo estar al día?

En Internet se publican diariamente tantos nuevos contenidos que “estar al día” puede llevarte a caer en la sobreinformación. Cada uno utilizamos nuestra propia técnica para manejar la avalancha de artículos, noticias y conversaciones:

Nuevo artículo: “La fusión de los medios”

Hoy han publicado en MarketingNews un artículo que escribí desarrollando la idea de que, en el mundo digital, desaparece la clásica diferenciación de los medios en función de su formato (ej: el periódico en papel, los canales de TV en vídeo).

En un post anterior ya había utilizado el mismo ejemplo para hablar de las consecuencias que esto tiene para la competencia por el “pastel” publicitario.