Hay muchas circunstancias inesperadas que pueden dar al traste con tu negocio. Puede que lleves decenas de años fabricando bolsas de plástico y que un día se prohiba comercializar tu único producto. Podrías haber montado una tienda de software para encontrarte unos años después con que el software ya no se compra en una caja sino que tus ex-clientes se lo descargan desde casa.
Durante los últimos años, el de los SMS ha sido un gran negocio para las operadoras y (entre muchos otros) para los programas de TV que permiten la participación del público vía envío de mensajes cortos. Pero si iniciativas como la de Fox tienen éxito, puede que esta pata del negocio tenga los días contados:
During the episodes, viewers can follow Twitter-sent messages (online and on-air via a scroll near the bottom of the screen) providing commentary on the episodes, revealing behind-the-scenes details and answering fan questions.
El éxito de Twitter parecía favorecer a las operadoras: si entre los consumidores triunfa la idea de estar conectados en todo momento, se van a vender muchas tarifas planas para móviles. Sin embargo, puede que Twitter sea una espada de doble filo si lo que aporta por un lado (nuevo negocio) lo resta del negocio más tradicional, convirtiéndose en una nueva amenaza similar a la de Skype, que ya es el mayor proveedor de llamadas internacionales del mundo (aunque para utilizar Skype hagan falta los servicios de acceso a Internet de las operadoras).